mie. ene 14, 2026

Una vida llena de fuerza, arte y esperanza

A Odu Carmona la vida le cambió a los 20 años, cuando un síndrome hemolítico urémico desembocó en una insuficiencia renal fulminante. Pasó de estar en urgencias a comenzar diálisis en apenas 24 horas. 

Conocía la enfermedad de cerca —su mejor amigo también estaba en diálisis—, pero nunca pensó que le tocaría a ella y de forma tan repentina. Aun así, su reacción fue la que la ha acompañado siempre: mirar de frente, reorganizarse y seguir adelante con una actitud profundamente positiva.

Pese al impacto inicial, Odu decidió informarse, preguntar, implicarse. Gracias a dos enfermeros de su misma edad, que hoy siguen siendo grandes amigos, entendió las opciones que tenía y eligió comenzar con diálisis peritoneal, un tratamiento más flexible con el que estuvo cinco años. Una peritonitis la obligó a cambiar a hemodiálisis, donde permaneció durante dos décadas. En ese tiempo recibió un primer trasplante que lamentablemente no pudo mantenerse. Aun así, ella nunca perdió la esperanza.

“Siempre pensaba: soy joven, seguro que la ciencia avanza”. Y acertó. En 2008, a los 40 años llegó una medicación compatible con su enfermedad. Entró en lista de espera y, al poco tiempo, recibió un trasplante que supuso “un antes y un después”. Durante 15 años, agradecer cada mañana, sin dolor y con plena energía, fue su rutina. “Lo mejor no era viajar ni la libertad —dice—, lo mejor era despertarme y estar bien”. Sigue leyendo.