Para el bizcocho:
Para el relleno:
Bata las yemas con dos tercios del azúcar hasta que la mezcla adquiera una textura blanca y cremosa. Esta operación se tarda en realizar entre 3 y 4 minutos si se utiliza una batidora eléctrica a toda potencia. Bata las claras a punto de nieve e incorpore el resto del azúcar al final.
Coloque un tercio de las claras a punto de nieve sobre la mezcla de las yemas con el azúcar, pero no las mezcle. Tamice un tercio de la harina por encima (para evitar grumos) y luego incorpórela con cuidado. Mezcle el resto de las claras a punto de nieve y la harina de la misma forma en dos fases.
Engrase el recipiente para el horno con margarina y enharínelo (o cúbralo con papel de hornear). Vierta y extienda la mezcla en el recipiente de forma homogénea. Hornee la mezcla en el horno precalentado a una temperatura moderada (180 grados; en un horno de convección, a 165 grados) durante unos 20 minutos.
Cuando lo saque del horno, espolvoree la parte superior con harina y luego vacíe el recipiente sobre una tabla de cortar el pan (retírele el papel, si lleva) y enróllelo. Envuélvalo con papel o con un paño y espere a que se enfríe. Luego, desenróllelo con cuidado y extienda una fina capa de mermelada caliente (si es demasiado gruesa, puede reducirla con un poco de licor).
Mezcle el azúcar glas con las yemas; luego cocínelo al vapor hasta que adquiera una textura cremosa y deje que se enfríe. Bata la margarina; primero sola y luego con el azúcar vainillado hasta que adquiera una textura espumosa. Incorpórela poco a poco al chocolate fundido; luego, incorpore poco a poco la mezcla de huevo con azúcar ya fría y por último añada el ron y mézclelo todo.
Cuando la mermelada haya empapado lo suficiente sobre el bizcocho, extienda homogéneamente dos tercio de la crema y coloque aleatoriamente las nueces troceadas y las pasas, tras haberlas puesto a remojo en agua y haberlas escurrido. Enrolle bien el tronco y extienda sobre este la crema restante.
Dibuje un patrón sobre el pastel con la ayuda de un tenedor. Se puede decorar con almendras laminadas, nueces tostadas, avellanas, coco rallado y figuras de mazapán. Guárdelo en el frigorífico antes de servirlo para que resulte más fácil cortarlo.
Para reducir el contenido de fósforo, puede sustituir la levadura química por bicarbonato sódico.