Sofía Iglesias

“Mi labor administrativa mejora la experiencia del paciente”

Sofía Iglesias lleva cuatro años trabajando en Fresenius Medical Care, donde desempeña funciones administrativas en el centro de diálisis de Terrassa.

Su recorrido profesional comenzó en el ámbito de la atención al cliente, tras formarse en administración y priorizar durante un tiempo la conciliación familiar.

Su experiencia en un call center le permitió trabajar con grandes compañías como Danone, Nespresso o plataformas de televisión. Sin embargo, fue su paso a la campaña de Quirónsalud lo que marcó un punto de inflexión. Allí, gestionando citas médicas a nivel nacional, descubrió una vocación más ligada al cuidado de las personas y al acompañamiento en momentos clave.

Mucho más que gestión administrativa

Su incorporación a FME supuso consolidar esa orientación hacia el ámbito sanitario. En su día a día en el centro de Terrassa, Sofía desarrolla un rol integral que va más allá de las tareas administrativas convencionales.

Su trabajo abarca desde la gestión de ambulancias, pedidos y registros hasta el soporte continuo a los equipos médico, de supervisión y Clinic Manager. Además, existe una coordinación constante con otras clínicas, lo que refuerza una forma de trabajar colaborativa y alineada entre centros.

La "agencia de viajes" de los pacientes

Entre todas sus funciones, hay una especialmente significativa: la gestión del programa de diálisis vacacional. Un proceso que requiere organización, precisión y capacidad de anticipación.

Sofía se encarga de coordinar cada detalle: desde la identificación del centro más adecuado en el destino hasta la tramitación de solicitudes y el envío de documentación médica. El objetivo es claro: que el paciente pueda desplazarse con seguridad y tranquilidad.

No es casual que ella misma describa esta labor como la de una “agencia de viajes”, donde cada caso implica un seguimiento completo hasta la confirmación final.

Pacientes, en el centro de todo

Si hay algo que define su forma de trabajar es la cercanía con los pacientes. Sofía entiende su labor desde una dimensión profundamente humana, donde cada gesto cuenta.

Su objetivo es que las personas se sientan cómodas, alejándose de la frialdad de un entorno hospitalario y generando un entorno más cálido. Conversaciones cotidianas, música o pequeños momentos compartidos forman parte de una rutina que busca mejorar la experiencia del paciente en el centro.

Esa implicación también tiene su cara más exigente. Especialmente cuando, tras gestionar un desplazamiento vacacional, no es posible obtener una plaza en el centro deseado por falta de capacidad. Son situaciones que, aunque comprensibles, reflejan el compromiso emocional con cada caso.

Trabajo en equipo y confianza

El entorno en el que trabaja se caracteriza por una organización transversal, donde la colaboración es constante. Sofía da soporte a la Clinic Manager, equipo médico y supervisión, adaptándose a las necesidades de cada momento.

Más que una estructura jerárquica rígida, destaca un modelo basado en la confianza y el trabajo en equipo. Un entorno en el que, según explica, existe responsabilidad, pero no una presión constante, lo que permite desarrollar el trabajo con mayor autonomía y eficacia.

Valores que se viven en el día a día

Los valores de la compañía —Cuidamos, Conectamos y Nos Comprometemos— forman parte natural de su manera de entender el trabajo. Sofía se define como una persona empática, autoexigente y comprometida, que busca siempre ofrecer el mejor resultado.

Desde su experiencia, Fresenius Medical Care es una organización que pone al paciente en el centro no solo desde el punto de vista clínico, sino también humano, y que además impulsa el crecimiento personal y profesional de sus equipos.

Este compromiso con la mejora continua también se refleja en su desarrollo profesional. Actualmente, Sofía compagina su trabajo con la formación, estudiando inglés y cursando un ciclo formativo de grado superior en Administración y Documentación Sanitaria, reforzando así sus conocimientos y su vocación dentro del ámbito asistencial.

Energía también fuera del trabajo

Fuera del entorno profesional, su vida sigue muy vinculada al cuidado y a las personas. Está casada, tiene una hija de 20 años que estudia Ciencia y Tecnología de los Alimentos, y comparte con su marido, enfermero, una clara conexión con el ámbito sanitario.

En su tiempo libre disfruta viajando, haciendo excursiones o compartiendo momentos con su familia. Pero si hay una actividad que destaca por encima de todas es el baile country, su gran pasión.

A través de las clases que realiza en Rubí, encuentra un espacio para desconectar, hacer ejercicio y socializar. Una forma de liberar energía que, en sus propias palabras, le permite recargar fuerzas y mantener la actitud positiva que define tanto su vida personal como profesional.

Nuestras y nuestros profesionales en los centros de diálisis hacen posible una atención que va más allá de lo clínico: cercana, humana y diferencial. Porque cuidar también es gestionar, coordinar y acompañar. ¡Orgullo de equipo!