Alejandro está casado desde hace 13 años y tiene una hija de 12, por lo que está disfrutando de todas las etapas de la crianza, a punto ya de adentrarse en la adolescencia.
“Me gusta mucho pasar tiempo con la familia, hacer planes y alguna escapada de fin de semana, visitar mi pueblo y el de mi mujer -Monterrubio de la Serena-, algo que se echa en falta durante la semana, y compartir con mi hija la afición al fútbol, al Club Deportivo Badajoz. Desde pequeña vamos juntos al estadio, tenemos ese vínculo. Intento inculcarle valores positivos para la vida, a través del deporte”.
Comprometido con su trabajo, se considera una persona feliz. “Estoy a gusto en Fresenius Medical Care, el trabajo me llena, tengo cierta flexibilidad horaria y mucha libertad en la forma de realizar mis funciones. La de Badajoz es una clínica muy grande y ser capaz de atender todas las demandas de mi puesto es una gran satisfacción. Somos una gran familia de pijamas azules”.
En este centro se dializan 150 personas cada dos días, llevando a cabo un total de 450 diálisis semanales. La mayoría, personas de edad avanzada, aunque también hay jóvenes.
Mirando hacia el futuro, Alejandro aspira a seguir viviendo feliz el día a día, junto a su mujer y su hija. Y seguir, por muchos años, coleccionando recuerdos bonitos. “Un sitio al que me encantaría viajar es a Japón. Cuando nos casamos, estuvimos a punto de ir, pero nos decidimos, finalmente, por otro destino, Canadá, así que el país nipón ha quedado pendiente”.